miércoles, 3 de septiembre de 2014

Hoteles raros raros que te encuentras a lo largo y ancho de los Países Bajos (I)


Durante todos estos años casualmente he leído u oído hablar de hoteles poco convencionales a lo largo y ancho del territorio holandés. Cada vez que me topo con uno lo apunto, y como ya tengo una buena lista ha llegado el momento de sacar un artículo al respecto. Si quieres venir a Holanda pero pasas de vacaciones convencionales o si ya estás aburrido de vivir aquí y te apetece un descansito en un lugar un poco diferente, aquí va la primera parte de mi selección. Hoteles caros y baratos, elegantes y chabacanos, cómodos e incómodos… para gustos se pintan colores. He aquí los primeros siete.




- Hotel LLoyd, Amsterdam: Primero una especie de albergue de paso para embarcar polacos a América del Sur. Tras su quiebra, y después de un breve periodo en que los nazis lo usaron de prisión provisional, una cárcel para menores. Ahora mismo un hotel bien raro, con obras de artistas sembradas sin ton ni son a lo largo de toda su superficie, que dice representar el espíritu de integración de Amsterdam ofreciendo habitaciones de todos los rangos, desde las más low cost a las suites más pijas. El número de estrellas que tú quieras en un mismo hotel, en el que se espera que haya de todo un poco. En este artículo hablamos con más detalle del hotel Lloyd.




Hayema Heerd, Groningen: No es secreto que en las zonas rurales de Holanda abundan las granjas, especialmente con vacas, y que los habitantes de los Países Bajos adoran tener jardines y estar en contacto con la naturaleza. Hayema Heerd es eso, una granja cerca de Groningen que oferta un amplio abanico de actividades rurales para divertirse (eheeem) en la que además las habitaciones están ubicadas en los pajares, que en unos casos son de madera, pero en otros se ubican en una especie de iglús. Eso sí, siempre con la cama sobre un montón de paja debidamente acolchada con edredones y almohadas. Venirse aquí cuesta sobre sesenta euros por persona y noche.






- Hotel Honecker, aeropuerto de Teuge: ¿Para qué desguazar un viejo avión de los años sesenta si puedes comprarle una cama, un par de muebles de diseño, y cobrar un potosí por la estancia? ¡Un poquito de pragmatismo, por favor! Esta es la idea que han tenido en el aeropuerto de Teuge, un pequeño aeropuerto semidesconocido del que no salen vuelos internacionales situado en un pueblecito de la zona central de los Países Bajos. El avión ha sido reconvertido en una única suite con vistas a las pistas de aterrizaje de la que te puedes adueñar por una noche por unos trescientos cincuenta euros. Y aunque si te gusta la ciencia ficción esa distribución que recuerda a una nave espacial no deja de tener su punto, no sé muy bien qué puede ir uno a hacer al aeropuerto de Teuge.




Controversy tram Inn, Hoogwoud: ¿La ilusión de tu vida es dormir en un vagón de tranvía? ¿Tal vez en uno de tren? Pues estás de suerte, pues existe un matrimonio de holandeses que se hacen llamar Lambor & Ghini que se ha montado en su finca de Hoogwoud, un pueblecito de Holanda del Norte, una especie de parque temático del transporte. De algún modo han ido recopilando vagones antiguos de tren, tranvía (éstos se los compraron al museo del transporte de Amsterdam, al parecer), camiones de bomberos, avionetas, autobuses, y un largo etcétera y han dispuesto todo este material en el elegantísimo resort de vacaciones que veis más abajo. Una noche en este santuario cuyas deidades son a partes iguales los vehículos motorizados y el mal gusto cuesta alrededor de sesenta euros por persona. Aquí podéis consultar su página web, muy acorde con el espíritu del lugar.




- Grand Hotel de Krome Raake, Eenrum: Lo de grand es pitorreo imagino, pues este hotelito se vende a sí mismo, avalado por el libro Guiness de los récords, como el hotel más pequeño del mundo (y como no tenías bastante, el día den la inauguración descorcharon la botella más grande del mundo de cierto vino francés para colarse en el dichoso libro por partida doble). Se encuentra en un minúsculo pueblecito cercano a Groningen que tiene tres bares, una fábrica de velas y un museo dedicado a la mostaza y su mayor particularidad es que contiene solamente una habitación. Vale, otros emplazamientos como el avión constaban de una única habitación también, pero en este caso tenemos un hotel en toda regla, con su recepción a la entrada y su servicio de habitaciones, en el que el único inquilino eres tú. Cuesta ciento cincuenta euros por noche y ésta es su página.





- La casa hobbit, Castricum: No, el señor de los anillos no se rodó en Holanda y que yo sepa no existe ninguna relación especial entre este país y la obra de JRR Tolkien. Y sin embargo una compañía de campings ha tenido a bien construír una casa hobbit en Castricum, un pueblo costero no muy lejano a la zona de Amsterdam. Cuesta sobre cuatrocientos euros un fin de semana y puedes llevarte contigo a la familia (o más bien a la panda de amigos frikis). Reservad con antelación, pues esta casita tiene mucha aceptación y está casi siempre ocupada.




Capsule hotel, La Haya: ¿Quieres simular que te encuentras en una estación petrolífera del mar del norte y has tenido un accidente? Ahora puedes hacerlo… en un canal de La Haya. Denis Oudendijk, también conocido como el arquitecto de la basura, recicló unas cápsulas de salvamento de los años setenta utilizadas en estos emplazamientos de alta mar y las lanzó a un canal cercano a la zona portuaria de la ciudad. Todo el tinglado se enfoca en emular una situación de supervivencia extrema. Ni siquiera hay camas, sino sacos de dormir, y el desayuno que ofrecen es una bolsa con latas de comida. Si quieres experimentarlo en tus carnes el precio es de setenta euros por noche. Si alguien ha estado aquí, por favor que nos cuente cómo se hace para entrar y salir.






Aún quedan muchos más, no os vayáis a pensar. Si os gusta este artículo pronto sacaré una segunda parte con otros siete.



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